Tras lo
ocurrido, entré en la oscuridad. Ese sitio lleno de soledad. Donde gritas &
no te oye nadie. Absolutamente nadie. Pides auxilio. Te quieres morir. Pides
que te maten. Pero no te oyen. Lloras, pero no cae agua de tus ojos. Quieres
correr, pero tus piernas no responden. Tan solo sientes el vacío. El vacío que
queda en tu interior. Donde todo, es nada.
----Narra
Sergio---
Mi hermana se
desmayó. & no supe qué hacer. Así que lloré, & mi novia, la que estaba
siempre a mi lado en los malos y buenos momentos, me abrazó, consolándome.
Acabé llorando en su hombro.
Alice: ya
está amor… Ya esta… Ya pasó, vale? –me intentó sonreír, pero nada. Ahora ni le
salía.
Yo: & mi
hermana? –dije calmado.
Alice: vamos
a llevárnosla. Está tumbada en el sillón. Vamos –me cogió de la mano & me
arrastró hacia ella, literalmente.
Cuando llegué
hacia ella, el mundo volvió a derrumbarse.
Tenía la raya
& el rimel corrido. El pintalabios le hacía brillar un poco sus labios.
& su precioso vestido estaba un poco descolocado.
& no sé
cómo pude, pues creía que mi fuerza, también se había derrumbado con mi alma.
Pero la cogí & me la llevé al coche.
Mi familia
volvió a darme el pésame por última vez, & me recomendaron que me llevara a
mi hermana al médico. Pero yo sabía que no hacía falta. Ella… Ella tenía un
problema. Un problema sin solución. & sabía que lo mejor para eso, era que
descansara.
Conducía, con
los ojos borrosos por las lágrimas, pero conducía.
El camino a
casa transcurrió en silencio, aunque no era incómodo, para nada. Mi novia sabía
perfectamente que quería pensar. Que necesitaba ese silencio.
& así, en
silencio, llegamos a casa.
Volví a coger
a mi hermana en brazos & le di las llaves a mi novia, la cual abrió la
puerta del portal. Llamó al ascensor, & este no tardó mucho en bajar.
Subimos en él hasta el 2º piso, & ella abrió la puerta de casa.
Mis brazos
empezaban a cansarse & a temblar. & noté como mi hermana se intentaba
mover.
---Narra
Jess---
Salí de esa
oscuridad de golpe. & noté algo temblar en mis piernas & hombros.
Estaba en
unos brazos fuertes. & no sabía de quién. Así que decidí abrir los ojos.
& vi a mi
hermano, el cual me dedicaba una pequeña & forzada sonrisa.
Sergio: hola
pequeña. Qué tal estás? –dijo posándome en una cama.
Miré
detenidamente donde estábamos. Mi casa. Nuestra casa.
Yo: bueno…
Mareada…
Alice: voy a
traerte agua –sonrió & pude ver que su rimel & raya estaban corridos.
Yo: oh,
mierda… -me toqué la cara & me miré las manos- Genial…
Sergio:
-sonrió- No te preocupes por eso, pequeña… Ahora descansa, vale?
Yo: está
bien… -suspiré & Alice entró con mi vaso de agua en la habitación.
Alice: toma
–me ofreció el vaso.
Yo: no tengo
sed… -suspiré.
Alice: nena,
has llorado tanto que te habrás hasta deshidratado. Tómatelo, por favor –me
miró triste.
[Una cosita,
por si es lo que pensáis. No, el vaso no está envenenado, ni ha echado ninguna
pastilla, ni mierdas, eh? ¬¬’ Alice es buena. Es cariñosa & súper simpática
& comprensiva, okaaays?].
Yo: vale… -lo
cogí & bebí un par de sorbos. Después se lo devolví & se lo llevó.
Me recosté en
la cama & mi hermano me tapó.
Sergio:
buenas noches, pequeña. Que descanses -& tras decir eso, me dio un beso en
la frente.
Después apagó
la luz de mi habitación & se marchó.
---Narra
Sergio---
Cuando noté
que mi hermana se había dormido por completo me relajé en el sillón donde
estábamos mi novia & yo.
Yo: ha sido…
Un mal día… -suspiré.
Alice:
cariño… Esto tenía que pasar antes o después. Sé que no era el momento, pero no
te preocupes, vale? Estén donde estén van a estar con vosotros dos. Vigilándoos
–sonrió un poco.
Yo: sí… Tal
vez… -apoyé mi cabeza en su pecho & varias lágrimas volvieron a salir,
hasta quedarme dormido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario