lunes, 23 de abril de 2012

Capítulo 2 #Eres lo único que me queda#


Mi vida para mí no tenía sentido. Todo se había quebrado. Sólo me quedaba mi hermano, el cual vivía en Canadá. Más bien, en Ontario.
Ya había pasado un día desde la muerte de mis padres. & mi hermano estaba llegando ya de su vuelo a Madrid. Teníamos que ir al funeral. Aunque yo deseaba con todas mis ganas no ir. No quería verles, no quería. No soportaría no poder tocarles, ni besarles, ni abrazarles. Decirles que les quería, & que no me respondieran. Era tan duro…
& por fin, llegó mi hermano. Yo le estaba esperando, junto con mi tía & demás familia, en el aeropuerto. & nada más verle, corrí a sus brazos.
Yo: chache! –lloré en su pecho. & él me abrazó. Me abrazó como nunca lo había hecho.
Su corazón latía rápido, & escuchaba que absorbía por la nariz fuertemente. Por lo que descubrí que él también lloraba.

Mi hermano se llama Sergio, & tiene 22 años. Su profesión es DJ. & se fue a Canadá a cumplir su sueño, dónde vivía muy feliz.
Era delgado, como yo. Ojos marrones, tableta extramegafuerte, brazos notables, & algo tonto, pero a veces dulce.
Vivía con su novia Alice, de 25. Eran felices.
Cuando me cansé de llorar en su pecho  le di un fuerte abrazo & un beso inacabable,  & corrí hacia Alice, a la que también la abracé fuertemente, aún con lágrimas en los ojos.
Mi familia también les saludó, pero ninguno con tantas ganas como yo.
Cuando ya estuvimos todos listos, fuimos a mi casa. Tenía que cambiarme. Mi hermano & Alice vinieron conmigo. & notaba que Alice de vez en cuando le daba algún abrazo cariñoso o un pico rápido en muestra de afecto.
En cuanto llegué me tiré a la cama a pensar.
Yo: -[Genial… Esto es… Esto es… Esto es pura mierda!] No pude evitar volver a llorar. [Todo me sale mal, joder! Me quiero morir! Os echo de menos. Os quiero un montón!].
Me levanté de la cama & busqué algo negro qué ponerme. & lo encontré. Mi madre me lo regaló.

De peinado, flequillo al lado & una corona [sabéis lo que es, no? Por si acaso os digo que se coge un mini cacho de pelo de cada lado de la cabeza & se juntan atrás con un mini coletero].
& después de todo eso, salí a ver a mi hermano & su novia.
Alice también llevaba un vestido negro, más largo que el mío, pero bonito. Iba muy bien maquillada. & mi hermano… Mi hermano iba guapísimo. Con su traje & corbata, le hacía parecer alguien serio, aunque él fuera todo cachondeo.
Yo: vaya… Estáis guapísimos –sonreí un poco.
Sergio: & tú preciosa.
Alice: que guapa, Jess –sonrió.
Yo: gracias, cuñada, chache –me sonrojé & les abracé & le dí un beso a cada uno.
Sergio: estás preparada? -me miró fijamente.
Yo: nadie está preparado para estas cosas, chache –miré al suelo, intentando que las lágrimas no salgan.
Alice: eh, cariño –me subió la cabeza-. Nosotros estamos contigo, vale? -Me sonrió.
Yo: vale… gracias –intenté sonreír, pero mucho fue que saliera una mueca.
Sergio: vamos? –intentó sonreír. Pero sólo eso. Lo intentó.
Yo: sí… –suspiré & le cogí de le mano.
Alice: vamos chicos.
Salimos de casa, antes cogiendo mi bolso, mi móvil & mi paquete de cigarros.
Montamos en el coche de mis padres, del cual mi hermano tenía una réplica de las llaves.
& minuto tras minuto, tiempo tras tiempo, & recuerdo tras recuerdo, llegamos al tanatorio.
Saludamos, bueno, corrijo. Alice & mi hermano saludaron a mi familia. Yo tan solo asentía a los “Siento mucho”.
De momento, aguantaba llorar, pero no lo soporté mucho más tiempo cuando llegó la misa.
El cura salió a darnos el pésame & empezó a hablar.
Yo… en realidad no le prestaba mucha atención. Pensaba en mis padres, & los buenos momentos. Las risas. Todo. Qué sería ahora de mí sin ellos? Estaba claro que nada.
La misa transcurrió lenta, mal. La mayoría de mi familia lloraba, al igual que yo, mi hermano & Alice.
& cuando llegó la hora de ver a mis padres, metidos en su ataúd, fue lo peor.
Estaban… chafados? & muy maquillados. Las piernas & la mayoría del cuerpo les había pillado la carretera. Gracias a dios que sus cabezas seguían intactas.
& ahí es cuando me derrumbé, tirándome al suelo, sin querer vivir.
Yo: mamá! Papá! –grité, por si acaso me escuchaban- Os amo! -& mientras gritaba, lloraba amares. Lloraba como nunca. Simplemente, lloraba. Lloraba de verdad.
Mi hermano & Alice no tardaron en recogerme del suelo & sentarme en una silla.
& sin querer, empecé a híper ventilar.
Amy [mi prima favorita]: prima, por dios! –empezó a darme aire.
Mi hermano comenzó a llorar, & su novia, a consolarle.
Yo empezaba a ver borroso.
Sergio: por favor, Jess… -gimoteaba- Eres lo único que me queda. Quédate…
Yo: no puedo creerlo… yo les quiero, joder. Les quiero! –grité con pocas de las fuerzas que me quedaban. [Pero qué cojones me pasa? Dios!].
Amy: prima, no te vayas! Que alguien llame a un médico! –noté que lloraba & me abrazó desconsolada.
Ella era una verdadera prima. Siempre había contado con ella en los malos & buenos momentos. Era única.
& viendo cómo mi hermano lloraba, como Alice le abrazaba, & cómo mi prima se ponía histérica, perdí el conocimiento.

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